Aunque muchas veces la leche se asocia directamente a la nutrición infantil, por su inmejorable ayuda en el crecimiento y fortalecimiento de los huesos, también se trata de un ingrediente fundamental en la dieta de los adultos. La leche tiene un papel esencial en la contracción muscular y contiene altas dosis de hidratos de carbono y proteínas con un alto valor biológico y de fácil asimilación por el organismo. Propiedad que ayudará a la recuperación de sus músculos después de un intenso ejercicio físico.