A lo largo de la historia comúnmente se ha creído que comer bien solamente es beneficioso para nuestra salud física. Pero, ¿y si te decimos que comer de forma equilibrada y sana aporta multitud de beneficios a nivel psicológico? La realidad es que gran parte de personas que deciden empezar a alimentarse de forma saludable lo hacen por motivos estrictamente físicos, para mejorar la salud de su cuerpo o para mejorar su aspecto.

Además, cuando nos sentimos deprimidos o faltos de ánimos recurrimos a alimentos con altas cantidades de azúcar, grasas, entre otras cosas, pensando que nos van a hacer sentir mejor.

La realidad es que este tipo de comida no es la mejor opción en este caso. Esto se debe a que puede perjudicar la salud intestinal que, aunque no lo parezca, está estrictamente conectada con el cerebro. ¿Cómo puede ser eso posible? La respuesta es muy sencilla, y es que, según varios estudios, los microbios que se encuentran en el propio intestino producen serotonina y dopamina, que son los neurotransmisores encargados de regular nuestro estado de ánimo. En consecuencia, si llevamos una mala alimentación, la microbiota intestinal se resiente y, por ende, influye negativamente en nuestras emociones y sentimientos.

Los alimentos que más favorecen la salud mental

Antes de nada, cabe destacar que no hay ningún alimento que te haga sentir bien de la noche a la mañana, pero sí que hay algunos que te dan un pequeño empujón a la hora de sentirte mejor. A partir de aquí, los expertos en nutrición del Club Metropolitan te muestran algunos de los alimentos que más cosas positivas aportan a nuestro estado de ánimo y por qué:

Chocolate negro: el chocolate es uno de los alimentos más indicados para consumir en momentos en los que nuestro estado de ánimo decae un poco. Eso sí, debe tratarse de chocolate negro, con un 80% de cacao como mínimo y debe comerse de forma moderada. Siguiendo esta premisa, el cacao contiene triptófano, que favorece la liberación de las hormonas del placer y el bienestar como la dopamina, endorfinas, serotonina y feniletilamina.

Verduras: en este caso, las verduras pueden beneficiar enormemente la salud de nuestro cerebro. En concreto, contienen altas cantidades de Vitamina B9 y ácido fólico, cuya principal función es ayudar a que las células del cerebro funcionen correctamente, además de que al ser fáciles de digerir nos sientan mejor.

Huevo: el huevo, uno de los alimentos más demonizados por mucha gente. Una creencia errónea siempre y cuando se cocine a la plancha o hervido. El caso es que es rico en Omega3, Zinc y proteínas que, por un lado, contribuyen a mejorar el estado de ánimo y, por otro, aportan energía y saciedad.

Pan integral: sus altas concentraciones en vitaminas del grupo B y minerales convierte a este alimento en el aliado perfecto para la estabilidad emocional. Asimismo, sus ingredientes como las semillas o cereales, son muy positivos para los microorganismos que residen en nuestro intestino y que, como ya se ha comentado, están estrictamente conectados al cerebro.

Tés o infusiones: algunos tés o infusiones son las bebidas antiestrés, antinervios y tranquilizadoras por excelencia. Por ejemplo, el té verde y el té negro contienen L-Teanina, un compuesto natural que ayuda a relajarnos. Tampoco nos debemos olvidar de la tila, que aporta un efecto calmante y combate el insomnio, o de la manzanilla, cuyas propiedades antiinflamatorias, antialérgicas y antibacterianas permite sentirnos más ligeros y sosegados. 

Por lo tanto, desde Club Metropolitan te recomiendan llevar una vida sana y equilibrada donde comer bien y hacer ejercicio no sea una obligación, sino una motivación para sentirse mejor física y mentalmente.