Aunque nunca lo hayas pensado la música te ayuda cuando estás entrenando, aporta beneficios y ventajas a tu práctica deportiva para sacarle el máximo rendimiento. En este post queremos contarte algunos de los beneficios de incluirla en tu rutina y algunas recomendaciones para sacarle el máximo partido posible.

La música tiene el don de cambiar nuestro estado de humor, de acompañarnos en buenos y malos momentos y de encerrar recuerdos en ella. ¿A quién no le ha pasado que relaciona una canción con un momento concreto o con una persona?

En este sentido también tiene un efecto positivo durante tu entrenamiento. Es capaz de distraerte del dolor y del cansancio, de elevar tu estado de ánimo, aumentar la resistencia, reducir tu esfuerzo e incluso puede llegar a promover la eficiencia metabólica de tu cuerpo. Quédate con esta cifra, y es que escuchar música durante tu práctica deportiva puede mejorar el rendimiento hasta en un 15%.

Según el Dr. Costas Karageorghis, experto en Psicología del deporte, se ha referido a la música como «un tipo de droga legal para mejorar el rendimiento». Aunque también afirma que hay personas a las que les puede afectar de forma negativa, sobre todo a deportistas de élite, ya que puede variarles el ritmo, los niveles de energía para lograr un rendimiento óptimo, llegando a resultar una distracción. Aunque no debemos olvidar que, por ejemplo, Michael Pelps, considerado uno de los mejores deportistas de la historia, solía escuchar Hip-Hop durante sus entrenamientos para motivarse, conseguir sus metas y concentrarse.

Resulta difícil escoger de forma generalizada la música que a cada uno nos vaya bien para entrenar, y es que es muy personal, pero sí que hay que tener en cuenta algunas características de la canción que nos afectarán en el entreno. Un buen ejemplo es el ritmo y la velocidad que determinarán el rendimiento que vamos a tener a la hora de entrenar. Además, los tiempos deben ir acompasados con la actividad que estamos realizando. Es un factor muy importante para tener una mayor concentración en el momento y teniendo en cuenta la parte del cuerpo que estamos entrenando. Por ello, deberemos saber escoger el tipo de música que escucharemos en cada momento de nuestra rutina.

Os damos algunos consejos para vuestra rutina diaria de calentamiento, fase cardiovascular y estiramientos.

El calentamiento es una fase relativamente lenta, donde preparamos al cuerpo para la actividad física que llevaremos a cabo. Esta parte de la rutina la tenemos que acompañar con una música que anime y motive. Canciones con una velocidad media, como salsa o pop. Por ejemplo, esta Playlist que te recomendamos.

Durante el desarrollo de la actividad cardiovascular el ritmo de la música debe aumentar. Si es un entrenamiento de alta intensidad los beats deben ser entre 170-190, en cambio en entrenamientos de intensidad intermedia deben ser de 110-150. El ritmo de la música tiene que animarnos a no parar durante el tiempo que dure la actividad. En este caso, lo más recomendable es música electrónica, música dance, hip-hop… También podéis escuchar la Playlist recomendada para el running por el Dr Karageorghis.

En la última fase de nuestro entrenamiento, es decir, el estiramiento será una fase en la que descansemos de todos lo ejercicios realizados. Por este motivo, la música tiene que ser más relajada entre 60-80 beats. En este caso te recomendamos una música chill out o combinar una melodía con sonidos de la naturaleza.

Después de estos explicarte los beneficios y las ventajas de escuchar música, seguro empiezas a escuchar música durante las distintas fases de tu rutina de entrenamiento, llegando incluso a crear tu propia Playlist. Anímate a escuchar también las canciones propuestas en este artículo del blog de Metropolitan.