El Parque de El Retiro

Quizá el emplazamiento más conocido de Madrid, el pulmón de la ciudad y lugar de obligado encuentro para apasionados del running. Su terreno permite correr sobre grava, tierra y también asfalto. Su perímetro abarca un recorrido de cuatro kilómetros, así que podemos correr grandes distancias sin repetir circuito. Además hay sombra constante muy conveniente los días más calurosos del verano.

El templo de Debod

Un lugar donde se puede contemplar los atardeceres más bellos de Madrid. La vuelta al templo egipcio de Debod es muy corta, de apenas 750 metros, pero la ausencia de desniveles y el trayecto entre los árboles del paseo Pintor Rosales hacen de esta ruta un plan ideal para los que se inician en el mundo del running.

La Casa de Campo

Este espacio reúne muchas cualidades positivas: sombra, llanos, desniveles, caminos… Así que la Casa de Campo permite diferentes variaciones sobre un mismo terreno. Si os apasionan los fondos o medio fondos, la vuelta completa al terreno cubre una distancia de 12 kilómetros.


Madrid Río

La ribera del Manzanares es un enclave de 9 kilómetros a ambos márgenes del río ideal para correr a primera o última hora del día. Desde el puente de Segovia hasta Legazpi los runners disponen de un espacio sin desniveles con agradables vistas y numerosas fuentes de agua durante todo el camino.

Pista de Atletismo del Canal

Sobre los depósitos del Canal de Isabel II, entre las calles Cea Bermúdez e Islas Filipinas, nos encontramos con un parque urbano en el que se puede correr gracias a la pista de atletismo que ocupa su perímetro interno. Una pista de tartán de 1,2 kilómetros, suficientemente blanda para no forzar las rodillas y con una adecuada señalización de distancias.