Sobre tener un abdomen fuerte y tonificado se ha hablado largo y tendido, se han escrito cientos de ensayos al respecto. Y vamos a admitirlo, la mayoría de los que entrenamos queremos un abdomen plano, sin embargo tener un abdomen fuerte no es solo cuestión estética sino que nos ayudará a mejorar la postura, prevenir lesiones lumbares y dolores de espalda. Por ello enumeramos una serie de pautas que nos permitirán lucir abdominales y disfrutar de todos sus beneficios.

1. El entrenamiento abdominal, por sí solo, no te dará un vientre plano

Centrarnos solo en hacer abdominales no es la clave. Desafortunadamente, creemos que por trabajar más el abdomen, más rápido saldrán a la luz los abdominales. Sin embargo debemos apostar por combinar entrenamiento aeróbico con fuerza (pesas) y control de la alimentación pues será lo que nos ayudará a conseguir un abdomen plano y definido.
Las sesiones de HIIT, GAP o CORE presentes en Club Metropolitan son ideales para trabajar esta zona. Por eso, se recomienda combinar Cardio (HIIT) con musculación (GAP o CORE).

2. No centres todos tus esfuerzos en las rutinas isométricas

Esta modalidad de ejercicios, también conocido como planchas te ayudaran a mejorar el equilibrio y a activar muchas fibras musculares, pero no te van a dar unos abdominales de hierro, para ello necesitas que el abdomen se hipertrofie.
Las planchas deben ser parte de tu entrenamiento, pero a su vez necesitas movimientos isotónicos (en los que el músculo se acorta) para tener eses tan deseado abdomen plano.

3. Come de forma consciente y no te olvides de hidratarte

Comer de forma consciente, masticando bien los alimentos no solo ayuda a nuestro cuerpo a saber cuándo estamos saciados sino que además evitaremos comer más de lo necesario, e incluso contribuiremos a que las digestiones sean más ligeras y fáciles. Para construirte un abdomen plano y definido vas a tener que planificar tu nutrición. Baja hasta un 10-12% de grasa corporal y veras como los abdominales empezarán a salir a la superficie. Si bajas por debajo de 2 dígitos todo el mundo notará que tu estómago está totalmente visible.

No te olvides de mantenerte bien hidratado. Beber agua de forma continua te ayudará a mantener tu cuerpo hidratado y mantener el buen funcionamiento del tránsito intestinal evitando de este modo esa molesta hinchazón visible.

4. Ataca en todas las direcciones

Es importante realizar un ataque abdominal multidireccional. Hay varios pares de músculos del core y se mueven en múltiples planos. No puedes simplemente entrenarlos arriba-abajo o de lado a lado sino que es necesario trabajarlo con ejercicios como:

  • Rueda abdominal para el recto abdominal
  • Elevaciones de rodilla para oblicuos
  • Movimientos multidireccionales como lanzamientos de balón al suelo
  • Movimientos realizados desde posición de plancha como remos en plancha


Y, como con cualquier músculo necesitas una variación de rango de repeticiones y el necesario descanso entre sesiones.

6. Mente y cuerpo deben estar alineados

No podemos olvidarnos de la parte mental. Si hablamos de hacer ejercicio, la motivación es esencial para trabajar cualquier parte del cuerpo. Una recomendación para no caer en rutina es trabajar en base a objetivos a corto plazo, incluyendo principalmente aquellos que nos motiven a entrenar.

El estrés y la falta de sueño son tan enemigos de un vientre plano como una mala alimentación o la falta de ejercicio. Estar estresado implica que tu cuerpo segregue exceso de cortisol, la hormona que regula los niveles de azúcar en sangre, y de este modo puede inflamarse tu vientre y sufrir alteraciones en el peso. La meditación es una disciplina excelente para mantener a raya el estrés.