La comunidad runner está yendo ‘in crescendo’ gracias a los distintos beneficios que nos aporta correr, ya sea a nivel físico como psicológico. Aun así, existen dos tipos básicos de corredores: los iniciantes y los experimentados. Como en todas las aficiones, si llevas tiempo practicando el running puede que ya estés en la zona de los experimentados; por lo contrario, si hace pocos meses que te has adentrado en este mundo tan adictivo, seguramente estés pasando los primeros niveles de los principiantes. Pero remarcamos lo que siempre se ha dicho: ¡no te desanimes y lograrás tus metas!

Aunque correr parezca una tarea fácil, se necesita un mínimo de técnica para evitar lesiones e, incluso, es bueno empezar con buen pie (nunca mejor dicho) para no perder la motivación practicando este deporte. Tanto principiantes como expertos siguen el mismo camino para alcanzar sus metas, pero debemos desvelar cuales son los fallos más habituales a la hora de correr. Toma nota y se el próximo en corregir tus errores y, si te atreves, los de tus amigos runners.

1. Establecerse metas inalcanzables. Nada es imposible si nos marcamos un objetivo a largo plazo y vamos avanzando poco a poco. Aun así, es poco realista intentar correr 10 kilómetros seguidos la primera vez que nos atamos unas zapatillas de deporte después de años sin entrenar. Incluso los profesionales pueden marcarse metas que no pueden alcanzar según su estado físico, por lo que es muy importante progresar gradualmente de una forma un poco más lenta de lo que esperábamos para lograr mejores resultados.

2.  Tu outfit de runner es muy fashion, pero poco comfy. Lo que queremos decir es que por muy bonito que sea tu equipamiento para ir a correr, de nada sirve si la tela de la camiseta no es transpirable o las zapatillas no se ajustan debidamente a tu pie. Al fin y al cabo, hacer deporte es una actividad en la que tienes que estar cómodo para realizar un buen entrenamiento. Por ello es conveniente dejarnos asesorar por profesionales, ya que la ropa es una inversión de futuro y bienestar.

3. Calentar antes y estirar después no va contigo. Realmente no podemos decir cuál de las prácticas es la más importante, ya que las dos son imprescindible. Calentar al principio es fundamental para estimular los músculos y prevenir lesiones (entre otros problemas). Estirar es sinónimo de destensar los músculos, por lo que es un ejercicio básico para evitar agujetas.

4. Hidratarse durante el entrenamiento es un mito. Lo que sí es verdad es que si no bebes un sorbo de agua cada 8 minutos de ejercicio aproximadamente puede que tu cuerpo flaquee e, incluso, puedes llegar a sentirte mareado. Lo que también es aconsejable son las bebidas isotónicas (y no las energéticas) que nos permiten recuperar los niveles de minerales rápidamente. Aun así, cabe decir que beber demasiado durante el ejercicio puede tener efectos negativos en nuestro cuerpo.

5. Hoy he quemado 300 calorías y me puedo saltar mi dieta saludable. Hacer deporte y, en concreto, correr hace que tu cuerpo gaste muchas calorías. Aun así, el hecho de ejercer nuestro cuerpo y eliminar grasa no es excusa para no llevar una dieta equilibrada y sana. Lo que nuestros expertos recomiendan es hacer deporte mientras dispones de un plan de alimentación complementario. Comer bien es tan importante como hacer deporte regularmente y es que hay que cuidar los hábitos alimentarios.

Ahora que ya sabes cuales son los errores más comunes de todos los runners, echa la vista atrás y dinos si cometiste alguno de estos fallos. Es la hora de solucionar estos pequeños defectos, porque no hay nada que no se pueda conseguir con esfuerzo y constancia. Recuerda que en Metropolitan disponemos del Running Club, donde nuestros técnicos especializados velarán por tus entrenamientos, de tal manera que te sentirás guiado, asesorado y controlado. ¡Consulta los horarios!