Seguro que después de unos días de descanso has notado que cuesta un poco volver a la rutina de entrenamiento, así que mejor tomárselo con calma y evitar lesiones y dolencias que a la larga pueden volverse incluso crónicas. Una de las más comunes es la tendinitis, que es una inflamación del tendón y que suele aparecer por un sobreesfuerzo o si no tenemos cuidado después de un tiempo de inactividad. Sus síntomas pueden aparecer repentinamente o al cabo de unos días de haber entrenado.

Hoy te contamos lo que debes saber sobre esta dolencia tan común entre los deportistas, sobre sus causas, síntomas o cómo tratarla:

¿Qué causa la tendinitis?
• Movimientos rápidos, bruscos y repetitivos de las articulaciones.
• Movimientos de alta exigencia para el músculo o el tendón como por ejemplo la carga de peso excesiva.
• Estiramiento excesivo de los músculos.
• Posturas estáticas incómodas y prolongadas.
• El estrés en los tendones motivado por una falta de tono muscular.
• Descanso insuficiente después de una lesión y reanudar el ejercicio antes de que los músculos y los tendones estén completamente recuperados.

Síntomas de la tendinitis
• Comienza con un dolor persistente en la zona del tendón y los músculos de alrededor. El dolor puede ser agudo o suave y suele ir acompañado de molestias y calor en la extremidad.
• Dolor constante: con el tiempo el dolor y la rigidez aumentan. Y puede acentuarse cuando cargamos peso.
• El dolor puede ser también específico para ciertas posiciones y acciones, por ejemplo, al agarrar una olla con el brazo recto (síntoma de codo de tenista) o al girar una llave (tendinitis del dedo pulgar).
• Inflamación e hinchazón en el tendón, la articulación o la zona circundante.
• A veces se produce enrojecimiento y calor en el área del dolor.

Cómo tratarlo
Si la tendinitis y el dolor son leves, es posible que podamos solucionarlo nosotros mismos siguiendo una pauta de estiramientos, reposo relativo y con la aplicación de hielo (frío).
Si el dolor es muy agudo o persiste será necesario consultar con un FISIOTERAPEUTA o un médico especialista. Lo mejor para recuperarse es el descanso, un poco de hielo, hacer compresión y elevar la articulación afectada.

Descanso: Generalmente se necesitan al menos 1 semana para curar bien una tendinitis. Ten en cuenta que continuar con los movimientos repetitivos o forzados que la causaron solo agravará y empeorará los síntomas.

Modificar la actividad: si no es posible descansar completamente, intenta eliminar cualquier actividad que causa dolor o suponga tensión en el tendón. Basta con que observes qué movimientos o rango de movimiento causa o aumenta el dolor y evita hacerlos. Una posición y un movimiento corporal adecuados también reducirán el estrés en los músculos y los tendones.

Reducir el dolor y la hinchazón: eleva la extremidad afectada y aplica frío durante unos 10-20 minutos de dos a cuatro veces al día. Una bolsa de guisantes congelados puede servir para tratar áreas pequeñas como el pulgar o la muñeca. Mantener la zona dolorida a la altura o por encima del nivel corazón ayudará a minimizar la hinchazón.

Un masaje con hielo directamente en el área dolorida también puede ser muy efectivo. Usa una bolsa de hielo envuelta en un paño y aplícala directamente sobre y alrededor de la zona afectada, de dos a cuatro minutos hasta que notes que quede adormecida. Es importante no dejar el hielo mucho tiempo en contacto con la piel para evitar posibles quemaduras. Haz esto de dos a cuatro veces al día y seguro que notarás una mejoría.

Envolturas de compresión: las vendas elásticas, las muñequeras para la tendinitis y las férulas blandas pueden reducir el dolor y la hinchazón al proporcionar una presión uniforme alrededor de los tendones y músculos afectados. Cuidado con que las vendas elásticas no aprieten demasiado, ya que esto puede causar más hinchazón debajo de la zona dolorida. Si notas entumecimiento, hormigueo o aumento del dolor afloja la presión de la venda.

La tendinitis puede causar verdaderos estragos en tu entrenamiento y hacer que no alcances a tus objetivos. Recuerda acudir siempre al Fisioterapeuta o médico especialista si la tendinitis es aguda o persiste. Para prevenir esta lesión, recuerda calentar bien la musculatura implicada siempre con movimientos suaves y estiramientos antes de hacer el ejercicio y ve aumentando la intensidad de forma progresiva. También es importante escuchar las señales de advertencia que te da tu cuerpo y no ignorar el dolor. ¡Ah! y cambia las rutinas de ejercicios para evitar hacer los mismos movimientos una y otra vez. ¡Así no sólo evitarás la tendinitis, sino el aburrimiento de hacer siempre lo mismo!