Una de las principales preocupaciones de todos los que vamos al gimnasio habitualmente son las lesiones. Y es que, a veces, aparecen sin que nos demos cuenta y, mediante ligeros dolores, empeoran con el tiempo. Lo creamos o no, la deshidratación es un factor que influye (y mucho) en la aparición de lesiones en cualquier parte de nuestro cuerpo. Por ello, los expertos de Metropolitan quieren destacar como es de importante una correcta hidratación, no tan solo para lograr los objetivos deportivos que nos hayamos marcado, sino para evitar lesionarnos y mejorar nuestro estado muscular y articular.

Sabemos que mantener una perfecta hidratación es esencial durante la práctica de deporte. Aun así, también nos debemos hidratar durante toda la jornada, por lo que recomendamos beber, como mínimo, 1 litro y medio de agua al día. Antes de continuar leyendo las 4 razones para comprobar que una buena hidratación es fundamental, ten en cuenta que la ingesta de agua a diario debe de aumentar durante los meses de más calor.

Razón número 1: perdemos minerales. ¿Cómo? A través del sudor. Aun así, estos minerales son necesarios a nivel muscular. De hecho, de ellos depende el correcto estado de nuestros músculos, las articulaciones y los tendones. La ingesta de líquidos es la mejor manera de volver a tenerlos y evitar lesiones que pueden llegar a ser graves gracias a la recuperación de nuestro cuerpo.

Razón número 2: hidrátate continuamente durante la jornada. Remarcamos que es necesario mantenernos hidratados siempre y, para hacerlo, el agua es esencial. No se trata de beber 1 litro de agua en menos de media hora, sino que recomendamos hacer tragos pequeños de agua durante todo el día. El hecho de tener sed es un síntoma de deshidratación y debemos evitarlo. Verás que beber agua con regularidad te hará sentir más enérgico y estarás en plena forma a todos los niveles.

Razón número 3: la hidratación durante el ejercicio físico. El patrón es el mismo que el punto anterior: la hidratación es esencial y debemos ser constantes. Y es que cuando practicamos deporte, la pérdida de electrolitos y minerales es mayor, ya que sudamos mucho más de lo que nuestro cuerpo está acostumbrado habitualmente. Además, aunque es necesario beber agua en el momento de hacer ejercicio, también lo es después del entrenamiento. Además de prevenir lesiones, nos ayudará a recuperarnos más rápidamente.

Razón número 4: las bebidas isotónicas también son una opción. Añadimos en el punto anterior la ingesta de líquidos isotónicos que nos ayudarán a reponer los minerales perdidos de manera rápida y eficaz. Con las bebidas isotónicas conseguimos recuperar los minerales que se pierden a través del sudor y sobre todo cuando la pérdida de minerales es considerable (en actividad continuada más de 1 hora u hora y media, en ambientes cálidos o en espacios cerrados donde se suda más) hay que tomar algo más que agua para hidratarse.  Aunque la oferta de bebidas isotónicas es enorme en el mercado, siempre es mejor decantarnos por aquellas que contengan poco azúcar añadido, o simplemente electrolitos que se añaden al agua; una buena opción puede ser también agua de coco (aunque tiene menos concentración que una bebida isotónica). Sea como sea, lo importante es estar bien hidratado en todo momento para un correcto funcionamiento muscular y evitar lesiones durante la práctica de deporte.

Ahora ya lo sabes todo sobre la hidratación y no hay excusa que valga para evitar beber agua. Sigue los consejos y alcanzarás todas tus metas (y no tan solo las deportivas). Para empezar a sentirte física y psicológicamente mejor, es necesario llevar un estilo de vida saludable y sano. ¡Empieza por el agua!