¿Has entrenado alguna vez con Kettlebells? ¿Conoces todos los beneficios de incorporar este material a tus rutinas de entrenamiento?

Las Kettlebells son pesas de hierro fundido en forma de circunferencia que incluyen un asa del mismo material. Esta herramienta se ha convertido en una de las mejores aliadas que se puede utilizar en diferentes programas de entrenamiento para tonificar los músculos y mejorar la calidad de las rutinas de fitness.

Beneficios de las Kettlebells

A diferencia de otras pesas, las Kettlebells consiguen una tonificación muscular completa, ya que se trabajan diferentes conjuntos de músculos para desarrollar una musculatura fuerte y coordinada.

En los entrenamientos con Kettlebells se realizan ejercicios funcionales que involucran más músculos que en los ejercicios con otros tipos de pesa. La clave de su entreno es involucrar al máximo de zonas musculares posibles para conseguir un trabajo integral, sin aislar partes del cuerpo.

Una zona de especial relevancia durante el entrenamiento con Kettlebells es el core, la activación de los músculos del tronco y la pelvis durante los ejercicios es necesaria para darle al cuerpo simetría, corregir la postura corporal y mejorar la movilidad y equilibrio sin lesiones.

Un entrenamiento apto para todos

Puesto que el peso se puede ajustar según la condición física de cada persona, casi todo el mundo puede entrenar con Kettlebells, siempre y cuando no impliquen una sobre carga de los músculos. Es recommendable, si se padece algún tipo de lesión o enfermedad, consultarlo previamente con un médico o un especialista. Si se sufren enfermedades del corazón o de hipertensión, se pueden usar las Kettlebells para ejercitarse siempre y cuando la metodología de los entrenamientos lo permita y sea aconsejado previamente por un especialista del deporte y la salud.

El peso de las Kettlebells puede depender de la condición física de quien realiza el entrenamiento, su estructura corporal y su nivel de experiencia. Puedes consultar qué peso debes coger al técnico de fitness de la sala o a tu entrenador personal, aunque es más importante una buena ejecución y técnica que el número de repeticiones o el peso de la Kettlebell.

Ejercicios con Kettlebells para fortalecer piernas y glúteos

Swing: Es el ejercicio más conocido con Kettlebells y trabaja casi todos los músculos. Hay que colocarse con las piernas un poco más abiertas que la distancia de los hombros, agarrar la pesa con las dos manos y mientras se activan los glúteos y abdominales, se deben doblar las rodillas para pasar la Kettlebell entre las piernas realizando el movimiento pendular llamado swing de arriba abajo, y de delante hacia atrás.

Sentadilla tipo sumo: Es una variante de la sentadilla normal, en el que se baja ligeramente más. Sujetando la pesa con las dos manos, de debe bajar la misma sin que esta toque el suelo. Intervienen tanto los cuádriceps como los glúteos. Se puede realizar el ejercicio también sobre un step.

Peso muerto: Es uno de los ejercicios estrella con cualquier tipo de pesa, y ayuda a trabajar la zona inferior. En el caso del entrenamiento con kettlebell se hace de forma unilateral con lo que se trabajar los dos lados por separado. De esta forma se corrigen desequilibrios entre las dos piernas, se obliga a trabajar la zona del glúteo para buscar mejor equilibrio y estabilización y además de activa la zona abdominal para conseguir buena postura y equilibrio en la espalda.

Recuerda que la postura que adoptes cuando entrenes con Kettlebells será clave para evitar lesiones. Lo más importante es mantener la espalda recta, no hacer curvaturas que puedan causar lesiones o cargar algunos músculos. También hay que vigilar con la postura de las rodillas para no hacer fuerza con ellas sino con la cadera y el core. Finalmente, controlar la postura del cuello y la cabeza es básico para no hacerte daño en las cervicales. Para ello, solo tendrás que centrar la mirada siempre al frente y no en la Kettlebell.