Los cambios de hábitos alimentarios han provocado que, en la actualidad, el azúcar se encuentre en una gran cantidad de alimentos que se consumen a diario y que, por ello sea considerado casi un enemigo de la alimentación saludable. Tradicionalmente, el azúcar era una forma de conservar los alimentos además de endulzarlos y aportarles más sabor.


Hoy en día, existen una gran cantidad de opciones más allá del azúcar blanco de toda la vida, para usar en nuestros platos. Elegirlos puede ayudarnos a descubrir nuevos sabores y a incorporar nuevos alimentos a nuestra dieta. Pero ojo, que no te engañen sus nombres ya que, aunque suenen muy naturales, no siempre lo son y todos tienen, al fin de cuentas, azúcar en su composición. 


Por eso, estas opciones no son alternativas saludables al azúcar. Lo que sí es cierto es que son menos dañinos, pero no por ello, saludables. Por eso es que deben ser consumidos en su justa medida y de forma esporádica. De hecho, si se consume con moderación, el azúcar no es perjudicial para el organismo. La glucosa del azúcar proporciona a las personas la energía necesaria para el correcto funcionamiento del cuerpo.


Azúcar de caña
Popularmente se cree que esta variedad tiene menos azúcar o es menos dañina, sin embargo, el azúcar de caña está formada en casi un 90% por, justamente, azúcar. Otra cosa sería si hablamos del auténtico azúcar integral de caña, que, al no estar refinado, conserva sus propiedades nutricionales.


Miel
La miel es, quizá, el endulzante más utilizado a lo largo de la historia y tiene más de un 80% de azúcar en su composición. Te sorprendió este dato, ¿no? Si vas a utilizar miel para endulzar, hazlo porque te gusta su sabor y no porque sea “mejor” que el azúcar tradicional. La única miel que puede funcionar como endulzante natural, es la cruda, que es opaca y espesa, bastante diferente a la que conseguimos en los supermercados.


Estevia
La estevia es un endulzante que se ha vuelto muy popular en los últimos años. Se obtiene de una planta de hoja verde procedente del Amazonas. Pero ojo, que provenga de una planta no la convierte automáticamente en un producto saludable. Aunque se nos presente como algo diferente, la realidad es que no es más que un edulcorante más. Nuevamente, si conseguimos la planta pura, ahí la historia sería otra, pero la estevia a la que tenemos acceso suele extraerse mediante proceso químicos.


Panela
La panela es el azúcar en estado bruto que se obtiene como resultado de triturar la caña de azúcar y extraer el líquido que genera. A pesar de su aporte vitamínico y mineral, que suele ser más elevado que el del azúcar blanco, la panela sigue siendo azúcar, por lo tanto, presenta los mismos inconvenientes que todos los azúcares.


Azúcar de coco
A pesar de lo que su nombre pueda indicar, el azúcar de coco no proviene de la fruta en sí sino de la savia de las flores del cocotero. Aunque se obtiene con un proceso más simple y menos refinado que otros azúcares, como el de caña, por ejemplo, al final, también contiene fructosa, glucosa y sacarosa.