Seguramente estarás escuchando que cada vez más personas hablan de entrenamientos de alta intensidad como el Cross-Met, y de cómo están ayudando a tanta gente a estar en la mejor forma, tanto por dentro como por fuera.

Tal vez ya hayas probado el Cross-Met y estés pensando en todos los beneficios que has experimentado y todas las habilidades que has conseguido desarrollar al realizar este tipo de entrenamiento. Sin embargo, si nunca lo has probado, probablemente tengas la curiosidad de experimentarlo por ti mismo/a y descubrir por qué tanta gente se siente apasionada por esta nueva disciplina.

¿Qué es el Cross-Met?

El Cross-Met de Metropolitan incluye una serie de actividades físicas de alta intensidad en la que se combinan ejercicios aérobicos y anaeróbicos. Gracias a los beneficios propios de un entrenamiento funcional como son sentadillas, burpees, las flexiones, los remos, saltos, los fondos y otros movimientos de la halterofilia o el atletismo, el Cross-Met te ayudará a adquirir las condiciones físicas y mentales propias de un atleta completo. En estos entrenamientos, la musculatura no se ejecuta de manera aislada, sino que los ejercicios practicados implican a diversos grupos musculares. Todos ellos trabajan para mejorar cualidades como la fuerza, la resistencia y la flexibilidad, así como la potencia, la coordinación, la agilidad o la capacidad cardiovascular.

¿Qué consejos necesita tener en cuenta un principiante del Cross-Met?

  • Tómatelo como un reto: Si no estás acostumbrado a hacer deporte a un alto nivel de intensidad necesitarás un tiempo de adaptación. Ten en cuenta que el Cross-Met, a diferencia de otras disciplinas, al ser muy completo, hace que no puedas conformarte sólo con reforzar tus mejores habilidades, sino que tengas que trabajar también aquellas que te cuestan más.
     
  • Sigue tu propio ritmo: A todo el mundo le gusta adaptarse rápidamente al entorno y disfrutar del deporte que practica. Sin embargo, debes respetar las exigencias de adaptación al medio que el Cross-Met requiere para ver resultados antes de tiempo. Esto te ayudará a no caer en la frustración, sobre todo en las primeras semanas, cuando es más duro el proceso de adaptación.
     
  • Hazte con buenas bases: A veces, los principiantes del Cross-Met tienden a dejarse llevar por la emoción de poner grandes cantidades de peso pensando que así están practicando a niveles más altos. No caigas en el error. De la misma manera que para ser un velocista profesional primero hay que aprender a correr bien, lo mismo sucede con el Cross-Met. A medida que vayas aprendiendo a realizar la técnica correctamente, podrás ir añadiendo peso de forma progresiva.  Vigilar el peso que se utiliza es, además, una medida de precaución ante posibles lesiones.
     
  • Cuida la alimentación y el descanso: La recuperación es tan importante como el entreno. Ten en cuenta que, si la alimentación no es saludable o no descansas lo suficiente, tu cuerpo y mente no se sentirán en condiciones de afrontar con energía los entrenamientos tanto a corto, como a medio o a largo plazo. Reparar la musculatura es fundamental si queremos mejorar día a día.

No importa el nivel que tengas ni cuanto tiempo lleves sin practicar deporte. En Metropolitan tendrás a tu disposición un equipo de profesionales del fitness y entrenadores personales que te ayudarán a introducirte en el Cross-Met de una forma divertida y segura. Si quieres saber más sobre las sesiones de Cross-Met de Metropolitan, no olvides acercarte a tu centro más cercano o visitar la web de Metropolitan.