Ya sea teletrabajando o en la oficina, mantener una dieta saludable requiere constancia y mucha planificación.  Las largas jornadas laborales, los desplazamientos o el poco tiempo libre tienen como consecuencia que cada vez más personas opten por comer platos precocinados, comida rápida o alimentos poco saludables. 

No cabe duda de que este 2020 está siendo un año de cambios en el estilo de vida y rutinas de muchas personas. Todo ello influye (y mucho) en nuestros hábitos y también en la alimentación. Si es tu caso, debes saber que es fundamental no someterse a dietas extremas ni cambios drásticos en la alimentación. La clave está en ir recuperando hábitos saludables de forma progresiva para lograr retomar una rutina alimenticia sana y variada.

El Departamento de Nutrición y Dietética de Metropolitan, integrado por Dietistas y Nutricionistas titulados y especializados en el área clínica y/o deportiva, a continuación, te brinda las claves para conseguir mantener una dieta equilibrada y comer bien, en casa o en la oficina.

  • No te saltes el desayuno ni la comida: ya sabes que el desayuno es la comida más importante del día. Un desayuno sano y equilibrado te dará la energía suficiente para afrontar el día con más vitalidad y buen humor. Por eso es importante acostumbrar al cuerpo a los nutrientes necesarios para arrancar la jornada. Si siempre desayunamos de una manera completa, nuestro organismo lo agradecerá y empezaremos a notar el cambio desde el primer día. Si no puedes comer nada en cuanto te levantas, puedes esperar unas horas y, al menos, tomar algo de líquido para recuperar la hidratación perdida durante la noche. Con la comida, ocurre lo mismo. Suele pasar que creemos no tener tiempo para parar 15 minutos a comer, pero es realmente importante poder encontrarlo y hacerlo. No solo te lo agradecerá tu organismo, sino que luego podrás continuar el resto del día con más energía y no llegarás hambriento a la siguiente comida que, para muchas personas, es directamente la cena.
     
  • Picotea saludable: es muy difícil evitar picotear entre comidas. Y la realidad es que, si eliges buenas opciones, es un hábito excelente, pues evitará acumular hambre y arrasar en la nevera una vez acabe la jornada laboral. Todo va a depender mucho del trabajo que tengas, pero si pasas largas horas frente al ordenador o haciendo el mismo tipo de actividad, es normal que se busque distracción en la comida. Lo importante será tener preparados algunos alimentos a los que recurrir cuando el hambre te gane: frutos secos, frutas naturales, yogures, algún batido o smoothie, queso, etc.
     
  • Planifica tu menú semanal: aunque el batch cooking esté bastante de moda por estos tiempos, lo cierto es que existe desde hace mucho y es una técnica ideal para poder comer sano entre semana. Consiste en organizar las 5 comidas que tendrás en la semana y dedicar un día a prepararlas. Esto servirá, principalmente, a no tener que estar pensando cada día qué cocinar y caer en lo fácil: procesados, congelados, fritos y opciones poco saludables. Si comes en tu casa, no tendrás que perder tiempo extra cocinando y si lo haces en la oficina, también te evitarás tener que elegir opciones preparadas poco saludables.
     
  • Bebe agua: otra de las cosas que seguro has oído muchas veces y que no debes olvidarte. Mantente hidratado y elige el agua tanto para las comidas como para el resto del día. También puede hidratarte durante el día con líquidos saludables como infusiones o zumos de fruta naturales. Esto te ayudará a liberar toxinas indeseadas del organismo y a mejorar tu estado general.
     
  • Cuidado con la cafeína: es normal beber uno o dos cafés al día, sobre todo durante la jornada laboral, pero no es conveniente abusar. La cafeína en exceso no solo puede causar acidez o malestar estomacal, también puede provocar dificultad para dormir y hasta ansiedad. No hace falta que lo abandones, puedes optar por opciones sin cafeína, por ejemplo.
     
  • Evita las máquinas expendedoras: muchas empresas cuentan con máquinas de vending que en pocas ocasiones tienen opciones saludables. Por eso, intenta evitarlas llevándote tus propios snacks para no caer en la tentación. Así, además, ahorrarás dinero.
     
  • Muévete: por último y aunque no esté 100% vinculado a la alimentación, es importante evitar el sedentarismo. Practicar actividad física diaria es una excelente forma de mantener sano tu organismo y que todo el esfuerzo en mantener unos hábitos alimenticios saludables, tenga resultados. Intenta no pasar más de dos horas sentado o en la misma posición. Puedes tomarte intervalos de 5 minutos, estirar el cuerpo, moverlo y descontracturarlo. Esto te ayudará a no sentir dolores lumbares o de espalda al acabar la jornada.