Uno de los problemas más frecuentes con los que uno se puede encontrar cuando empieza a entrenar es la falta de metas. Pero también lo es no cumplir con los objetivos establecidos.

Fijarse metas en cualquier actividad o entrenamiento físico es imprescindible para mantener la disciplina y la motivación altas. Además, las metas dirigen la atención y concentración, aumentan la confianza en uno mismo y ayudan a entrenar de forma más inteligente. Pero cumplirlas dependerá del camino que tomes para alcanzarlas, por lo que contar con un plan para establecer tus objetivos será de gran ayuda para conseguirlos.

CÓMO CONSEGUIR ALCANZAR TUS METAS EN EL ENTRENAMIENTO

Márcate objetivos alcanzables a corto plazo

Fijarte objetivos asumibles, aunque desafiantes, que puedas realizar a corto plazo te ayudará a seguir siendo persistente frente a las adversidades. Pueden ser objetivos simples, como por ejemplo lograr levantar 1 kg más de peso o correr 1 km más de distancia. Son objetivos que puedes alcanzar en poco tiempo y que te mantendrán motivado para continuar con tu entrenamiento.

No pierdas de vista tus objetivos a largo plazo
Marcar objetivos a largo plazo no significa dejar de lado tus sueños o metas a largo plazo. Visualízalas y siéntete más cerca cada vez que cumplas un objetivo más pequeño. El plan de entrenamiento que traces también debe responder a tus objetivos a largo plazo. ¡No los pierdas de vista!

Diseña un plan y síguelo
El plan de acción es el 80% de un entrenamiento. Además de tener claros los objetivos, seguir un plan concreto y mantenerte motivado es todo lo que necesitas para alcanzar tus metas. Es importante que planifiques tanto tu entrenamiento físico semanal como tu alimentación diaria. La combinación correcta de ambos será la clave del éxito.

Registra y analiza tus entrenamientos
Toma nota de tu evolución día a día. Anota el tiempo destinado al entrenamiento, el tipo de actividad, los intervalos de intensidad, algunas observaciones a tener en cuenta (molestias, hándicaps, sensaciones del entrenamiento, etc.). Todo ello te ayudará a mantener un registro del progreso en tu rutina y te impulsará a mejorar tu rendimiento día a día. 

Usa tus propios recursos para motivarte
Varía en la práctica, realiza entrenamientos distintos a la anterior sesión, combina diferentes actividades, ponte música motivacional con las diferentes propuestas de la lista de Spotify de Metropolitan o motívate con un compañero/a de entrenamiento o mediante el asesoramiento de un entrenador personal.

No olvides celebrar tus logros
El camino a recorrer hasta lograr tus objetivos puede ser largo y complicado. Pero si tu entrenamiento implica sufrir y no practicar actividades que te gusten es probable que desistas en el intento. Por ello es importante encontrar prácticas que te gusten y te sientas a gusto practicándolas, así como recompensarte al lograr tus metas. Los incentivos son interesantes para incrementar sentirte orgulloso y satisfecho de tu entrenamiento.

Estos son solo algunos consejos prácticos y sencillos sobre cómo fijar metas en tu entrenamiento y lograrlas. Pensar a corto plazo, planificarse y mantenerse motivado son los ingredientes básicos para conseguir cualquier objetivo que te propongas. Cuando empieces a incorporarlo en tu rutina de entrenamiento verás que no es una tarea complicada y, sin embargo, te será de gran ayuda para alcanzarlos.