Ha llegado el verano y con él las altas temperaturas. Sea cual sea la condición meteorológica, dentro de tus planes está entrenar. Pero en la época estival es necesario tomar una serie de precauciones tanto dentro como fuera del gimnasio para que el entrenamiento sea seguro.

Durante la actividad física la temperatura corporal aumenta debido al calor que desprenden las contracciones musculares. Este incremento de temperatura es compensado por acciones termorreguladoras del cuerpo como la sudoración o el aumento de riego sanguíneo hacia la piel para frenar y reducir este calor. Entrenando en verano y con el ambiente a altas temperaturas, también se pueden dar situaciones de deshidratación que provoquen cambios fisiológicos y problemas en el cuerpo como mareos u otros riesgos más graves para la salud.

Por eso, los profesionales de los Centros Metropolitan te enseñarán en este post todas las medidas que tienes que tomar para entrenar en verano y no sufrir ningún riesgo.

  • Entrena dentro del gimnasio y con aire acondicionado: Es recomendable que el aire no esté por debajo de los 23 grados y que el frío que recibas sea indirecto.
     
  • Evita las horas centrales: Las primeras y últimas horas del día son las mejores para evitar el momento de sol más fuerte. No es recomendable entrenar entre las 12 y las 17.
     
  • Hidrátate: Es necesario hacerlo cada 15 o 30 minutos con agua o bebida isotónica. Al hacer deporte el cuerpo pierde líquido a través del sudor y en verano esto se intensifica, así que es más importante que nunca hidratarse regularmente.
     
  • Protégete del sol: Con gafas, gorras, protector solar y todo lo necesario para cuidar tu piel.
     
  • Come bien: Elige alimentos de fácil digestión y alto valor nutricional. No olvides que cuanto más frutas y verduras comas, más hidratado estarás, puesto que estas contienen mucha agua. En este artículo de blog podrás encontrar 10 consejos para no descuidar tu alimentación en verano.
     
  • Elige bien la ropa de entrenamiento: Entrena con ropa cómoda y transpirable. Cuanto más fresca, mejor.
     
  • No te exijas de más: Haz lo que tu cuerpo te permita hacer, sino podrías generarte alguna lesión. Reduce la intensidad, duración y distancia del entrenamiento cuando el calor y la temperatura sean altos.

El equipo de Metropolitan recomienda seguir estos consejos para entrenar de la forma más inteligente durante el verano. Aun así, los golpes de calor por esfuerzo o GPE son más comunes de lo que pensamos, conoce cómo evitarlo o detectarlo mientras entrenas.