Hoy en día nos fijamos, más que nunca, en el diseño de la ropa deportiva, pero es clave que sea funcional y cómoda. La industria de la moda y las marcas deportivas se han aliado para crear ropa de deporte muy cool. Pero, ¿en qué debemos fijarnos cuando compramos ropa deportiva? Te ayudamos: además de considerar el diseño y la funcionalidad, debemos tener en cuenta el largo de la malla y el tejido con el que está confeccionada.

¿Eres más de short o de mallas largas?

Por un lado, tenemos prendas cortas, tipo short. Éstas son ideales para combatir las altas temperaturas en verano o para entrenar en interiores durante el resto del año. Permite una amplitud máxima de movimiento, pero es más probable que nos puedan causar rozaduras, así que hay que probarlas bien antes de adquirirla. Mucha gente que está acostumbrada a este modelo y que practica deporte en el exterior, la combina con un par de medias de compresión altas para así cubrir más las piernas y protegerlas del frío.

Las mallas “pirata”, que quedan por encima de la rodilla, son otra opción y son ideales para el entretiempo: primavera y otoño. Es importante que aprieten lo justo para que podamos realizar movimientos de manera cómoda y con naturalidad.

Las mallas largas son la tercera variante. Obviamente son ideales para el inverno, ya que nos ayudan a mantener el calor corporal de las piernas cuando se registran temperaturas bajas. También proporcionan una mayor sensación de compresión.

Más allá de la transpirabilidad…

Te recomendamos unas mallas que sean transpirables. A través de sus sistemas de microventilación, transpirarás mejor.
En el mercado puedes encontrar mallas especiales que permiten una máxima evaporación del sudor y que van más allá del típico material que absorbe la humedad. Es el caso de algunas tecnologías textiles desarrolladas por distintas marcas que permiten transportar la humedad a la superficie de la prenda y así facilitan su evaporación. Esto se consigue mediante la utilización de materiales como el poliéster o microfibras de materiales sintéticos.

Hay que tener en cuenta también las mallas específicas de compresión. Este tipo de prenda incide sobre grupos musculares y ofrece una mayor sujeción. Se adaptan perfectamente a la piel y permiten un ejercicio intenso sin molestias. Además, proporcionan condiciones óptimas de temperatura tanto en verano como en invierno.

Por último, aunque no sean de uso habitual, existen mallas con protección a los rayos UVA. Están indicadas para deportistas que practiquen deporte al aire libre y estén expuestos a largas horas de sol. ¿Su secreto? Incorporan unas partículas cerámicas en las fibras del producto que bloquean los rayos.

¿Ahora lo tienes más claro? Cuando acudas a una tienda a comprar tus próximas mallas ten en cuenta la longitud, el tipo de tejido, su funcionalidad y comodidad. Entre todas las mallas que, dentro de estos cuatro parámetros cumplan con tus expectativas, elige el diseño que va más contigo. ¡Seguro que encuentras tus mallas ideales!

¿Ya sabes qué le vas a pedir a los Reyes Magos?