Numerosos estudios demuestran que cerca del 90% de las mujeres tienen celulitis o están preocupadas por esta. La celulitis, también llamada piel de naranja, aparece como el resultado de alteraciones de la circulación que provocan la retención de grasas en determinadas zonas corporales. Esto produce un incremento del tejido graso del cuerpo generando irregularidades en la piel que forman nódulos en las zonas afectadas debido a la acumulación de grasa. 

No importa el peso que se tenga, tanto si tienes un cuerpo delgado como si te sobran algunos kilos, la celulitis puede aparecer. Las zonas más frecuentes de aparición de celulitis son las piernas, glúteos, abdomen y brazos, y las causas más comunes son dos: los genes y las hormonas. Una dieta excesiva en calorías, problemas de circulación, el sedentarismo o el consumo de bebidas alcohólicas también pueden desencadenar en la aparición de celulitis en el cuerpo.

Las mujeres, las más afectadas
Los estrógenos, más conocidos como hormonas femeninas, intervienen en el metabolismo de las mujeres. Y es que los estrógenos influyen en la distribución de la grasa corporal, definiendo la silueta femenina, ya que aportan más grasa en las caderas, nalgas y pecho.
Para combatir la celulitis no existen fórmulas mágicas ni recetas milagrosas. La clave está en llevar un estilo de vida activo, seguir una alimentación saludable y equilibrada, practicar ejercicios específicos para tonificar las zonas corporales más afectadas y mantener una buena hidratación.


Ejercicios para reducir la celulitis

Bandas elásticas: Las gomas o bandas elásticas son muy aconsejables para tonificar las piernas y los glúteos. También ayudan a mejorar la flexibilidad y la fuerza, aspecto que hace mejorar la potencia muscular. Hay multitud de ejercicios como la sentadilla frontal, caminar lateralmente con la banda de resistencia o hacer extensiones de pierna. Un consejo: úsalas un par de veces a la semana y combínalas con ejercicio aeróbico.

Sentadillas: Muy efectivas piernas y reducir la celulitis de la zona. En este caso, puedes realizar el ejercicio con una silla. Con los pies separados a la anchura de los hombros, levántate de la silla en 1 tiempo y bajas en 3, adelantando los brazos estirados a la altura del pectoral cada vez que te sientas (mejorará tu equilibrio). Nivel avanzado: realiza las sentadillas con una sola pierna apoyada en el suelo. Puedes ayudarte de un apoyo de la mano sobre una mesa. Seguirás respetando los tiempos de 1-3. Lo importante de esa bajada lenta, es que tu columna no sufra impacto cuando llegues a sentarte.

Zancadas: En este caso de pie con pies juntos, retrasa una de las 2 piernas a una distancia suficiente que permita flexionar ambas rodillas a 90 grados al final de la bajada, y recupera la posición inicial. Cambiamos de pierna tras cada repetición. 10 repeticiones por pierna. Puedes sumar mancuernas o algún elemento de peso, para augmentar ligeramente la intensidad.

Curl de bíceps: Este ejercicio te ayudará a tonificar los brazos y reducir la celulitis de los mismos. Con la ayuda de unas mancuernas, el curl de bíceps consiste en elevar las mancuernas hacia los hombros doblando los codos. Una variante de este ejercicio es la flexión hacia atrás de tríceps. Con la mancuerna en mano, el brazo estirado por encima de la cabeza y a la altura del hombro, flexiona el brazo hacia atrás, llevando la mano y la mancuerna hacia la espalda, y vuelve a levantar el brazo hasta la posición inicial.

Puente de glúteo: Tumbado boca arriba con las rodillas flexionadas, los brazos extendidos a lo largo el cuerpo y pies y manos firmemente apoyados en el suelo. Realiza un movimiento controlado de elevación de cadera, sube y separa progresivamente la espalda del suelo hasta que solo quede apoyada la parte superior de la misma. Realiza el recorrido en sentido inverso intentando articular tus vértebras durante toda la ejecución del ejercicio.