Saltar con la comba es una actividad que seguramente habías hecho durante tu infancia, pero saltar a la comba no es un juego o un entretenimiento solo para niños, también puede ser una muy buena manera de hacer ejercicio de forma divertida y diferente. Por eso, en esta entrada del blog te presentamos algunos beneficios, consejos y ejercicios para hacer con la comba.

Vamos con todos sus beneficios:

  • Trabajas todo el cuerpo. Con cada salto intervienen prácticamente todos los músculos del cuerpo, por lo que es bastante efectivo para perder peso, ya que permite quemar muchas grasas y calorías.
     
  • Aumenta tu resistencia. Saltar a la comba es uno de los ejercicios cardiovasculares más potentes, ya que debido a su intensidad mejora la circulación sanguínea, aumenta la capacidad pulmonar y la resistencia.
     
  • Te prepara para otras actividades. La comba permite preparar el cuerpo para hacer otras actividades de impacto porque mejora la reactividad del tobillo y refuerza los tendones, los ligamentos y la musculatura entre la rodilla y el tobillo. También puede servirte como calentamiento previo.
     
  • Mejora la coordinación y el equilibrio. Saltar a la comba es una gran forma de ganar agilidad y entrenar el equilibrio y la coordinación, dos factores muy útiles en otras actividades deportivas.
     
  • Reduce el estrés. Es una actividad ideal para liberar estrés, tensiones y relajarse, que te ayudará a estar de mejor humor.
     
  • No necesitas experiencia. La comba es un ejercicio que puede adaptarse totalmente a tu condición física, ideal tanto si eres un deportista avanzado como si eres principiante. Además, puede realizarse en cualquier lugar y no necesitarás más que una cuerda.
     
  • Rompe con la rutina. Saltar a la comba es una buena manera de romper con el programa habitual de entrenamiento, ya que es una actividad divertida y con la que se pueden hacer una gran variedad de ejercicios diferentes. Te contamos algunos más abajo.

Aunque pueda parecer simple, antes de retomar esta actividad es necesario un pequeño aprendizaje técnico y de coordinación para saltar de forma segura y controlada. Repasemos algunos consejos:

  • Empieza a practicar sin la cuerda saltando con ambos pies al mismo tiempo, para coger el ritmo y el movimiento necesario. A continuación, practica girar la cuerda a un ritmo constante. Después combina ambos movimientos. Recuerda que lo importante no es la altura del salto, sino la coordinación de los dos pies con las vueltas de la comba.
     
  • Mira siempre hacia adelante y mantén la espalda recta para evitar lesiones en las cervicales.
     
  • Haz el giro de la comba con las muñecas, no con los brazos. La parte superior del brazo hasta los codos debe estar pegada al cuerpo.
     
  • Flexiona ligeramente las rodillas al saltar para amortiguar el impacto.


¿Y qué ejercicios puedes hacer con la comba? ¡Un montón! Aquí te dejamos con algunas ideas:

  • Saltos simples: el salto típico, saltar a pies juntos por cada giro completo de la comba, sin moverse del sitio.
     
  • Pata coja: saltar a pata coja con un pie y luego con otro por cada giro completo de la comba.
     
  • Carrera: cambiar de pie a cada salto, con ritmo y como si estuvieras corriendo, sin moverse del sitio.
     
  • Doble salto: con un solo salto hacer dos giros completos de la cuerda. En este caso se requiere más potencia en el salto.
     
  • Saltos cruzados: saltar de forma normal con los dos pies, pero cruzando los brazos antes de pasar la cuerda bajo los pies y descruzarlos.
     
  • Saltar dando pasos: avanza y retrocede con cada salto.


Para empezar, puedes saltar durante 10 minutos al día. Si eres principiante puedes fraccionarlos en series de 2 minutos con pausas de 1 y si tienes un nivel más avanzado, combinarlo con otros ejercicios durante las pausas. Si necesitas consejos o más ideas, te esperamos en Club Metropolitan. Consulta tu centro aquí.