Siempre nos hemos preguntado cuál es el secreto de la juventud y la vida eterna. Aunque sea parte de la ficción y en la realidad no haya productos milagrosos que nos hagan vivir para siempre, sí que podemos vivir mejor cuidando nuestra alimentación.

Seguir una dieta rica en frutas y verduras alejada de excesos está a la orden del día, pero si además le añadimos algunos superalimentos que nos aporten mayor cantidad de nutrientes y vitaminas, pues mucho mejor.

Los superalimentos no hacen milagros ni tampoco evitan los efectos negativos que producen en nuestro cuerpo los alimentos menos saludables. Sin embargo, siempre han estado muy presentes en la dieta mediterránea.

Lo mejor de los superalimentos es que los puedes combinar entre ellos para así diseñar una dieta saludable y variada. Pero ¿cuáles son los superalimentos de la dieta mediterránea?

El aguacate
Esta fruta originaria de América tiene una gran cantidad de grasas monoinsaturadas (grasas saludables) que mantienen los niveles normales de colesterol.
El aguacate ayuda a la conservación de la vista, ya que gracias a dos componentes impide el envejecimiento del ojo y evita así los problemas asociados a este motivo. Además, debido a la vitamina K que contiene, previene la aparición de osteoporosis, pues ayuda a absorber el calcio que ingerimos.

El ajo
Además de ser un antibiótico natural, mejora nuestro sistema inmunitario. Es fuente de vitamina B6, lo que ayuda a un correcto funcionamiento hormonal. Por ello, ayuda a prevenir enfermedades como el Alzheimer o la demencia.
Si utilizamos ajo negro – que es ajo normal, pero fermentado – obtendremos una mayor ingesta de vitaminas y componentes beneficiosos.

Avena en copos
Los cereales en grano son un gran aporte de fibra, grasas saludables (monoinsaturadas) y proteínas. Es este aporte de nutrientes el motivo que hace a la avena un superalimento.

Además de mejorar el colesterol, ayuda al sistema digestivo, por lo que es muy recomendable para personas con enfermedades digestivas o intolerancias.

Aceite de oliva virgen extra
El aceite de oliva es mundialmente conocido por sus múltiples beneficios (siempre y cuando se consuma de manera moderada). El llamado oro líquido ayuda a combatir el colesterol, pero también tiene componentes antioxidantes que harán que la piel luzca más radiante.

Frutos secos
Los frutos secos como las nueces, las almendras o las avellanas son una fuente importante de Omega 3, muy necesario para las personas con altos niveles de colesterol.
Estos superalimentos son muy fáciles de implementar en nuestra dieta diaria, ya que se pueden comer a modo de aperitivo o mezclarlo con comidas y cenas para un mayor aporte de vitaminas y antioxidantes.

Frutos rojos
Frutas como las fresas, las frambuesas o las cerezas deben ser parte de nuestra dieta diaria, pero siempre mejor si son de temporada.
Tienen numerosas vitaminas, la más destacada es la vitamina C.  También son antioxidantes y antiinflamatorias. Por ello, previenen numerosas enfermedades como la cistitis, sobre todo si estas infecciones urinarias son de repetición. 

Cacao puro o chocolate negro
Lo más especial del cacao puro es que es un gran aporte de fibra y, por tanto, ayuda a regular la flora intestinal. 
El alto contenido de antioxidantes y la presencia del magnesio en el cacao hacen que reduzca los niveles de azúcar en sangre y ayude a captar mejor el calcio necesario para nuestros huesos.

¿Lo mejor de todo? Aporta una gran sensación de saciedad al momento, por ello es bueno comer una o dos onzas al día de chocolate negro (cuanto más puro, mejor).

Brócoli
Las verduras de color verde son muy importantes en la dieta, ya que aportan un alto nivel de clorofila que es un claro antioxidante y antiinflamatorio.

Entre estas verduras, el brócoli es una de las más beneficiosas. Contiene unos compuestos llamados sulforafanos y glucosinolatos que ayudan a la prevención de algunos tipos de cáncer.

No olvides de combinar una buena alimentación con actividad física. ¿A qué esperas para sentirte mejor?