Integrar los alimentos de temporada en la dieta es una de las mejores formas de mejorar la alimentación. Aprovechar los alimentos propios de cada estación del año tiene muchos beneficios nutricionales, económicos y medioambientales, pues al haber crecido de forma natural no encarece su coste y la mayoría se cultivan sin el uso de productos químicos añadidos.

La primavera es la estación del año en la que florece la naturaleza y en la que se pueden encontrar un sinfín de frutas, verduras y hortalizas de temporada que contribuyen a limpiar y regenerar el organismo. Y es que es necesario saber que los productos de temporada son mucho más saludables y nutritivos que cualquier otro alimento. Su textura, sabor y apariencia están en su máximo esplendor porque han crecido de forma natural con la luz del sol y, gracias a ello, sus propiedades nutricionales son mayores, con un gran aporte de minerales, vitaminas y nutrientes.

¿Cuáles son los alimentos de temporada que no pueden faltar en tu dieta en primavera?

Aguacate: Considerado uno de los superalimentos más importantes, el aguacate es una fruta tropical sabrosa y saludable con un aporte nutricional muy completo. Contiene Omega 3, proteína, zinc y potasio que la convierten en parte fundamental de cualquier dieta equilibrada, especialmente en la de deportistas de alto consumo calórico. El aguacate encajará muy bien en tus ensaladas, sándwiches, tostadas o como complemento de pescados como el atún o el salmón.

Fresa y fresón: Son dos frutas típicas de primavera, sabrosas, refrescantes y con poco aporte calórico porque se componen fundamentalmente de agua. Contienen gran cantidad de sales minerales como potasio, magnesio y calcio, así como vitamina C y E que actúan como antioxidantes en el cuerpo. Puedes consumirlas como desayuno, postre o merienda, pero también puedes añadirlas a tus ensaladas o en tus batidos. 

Plátano: Pocas frutas hay que presenten tantas propiedades como el plátano. Los meses de abril, mayo y junio es la mejor época para conseguir plátano de temporada e integrarlo en tu dieta, aunque puedes encontrarlo en el supermercado durante todo el año. El plátano es un alimento altamente saciante gracias a su cantidad en fibra y vitamina B, que favorece el tránsito intestinal y evita la ansiedad por comer. Además, su alto contenido en potasio es beneficioso para el sistema nervioso y muscular, pues previene de calambres y se convierte en una fuente de energía que el cuerpo asimila con facilidad. Por este motivo es un alimento muy recomendado para personas muy activas, como niños y deportistas. Asimismo, el plátano contiene triptófano, precursor de la serotonina y que aporta sensación de bienestar y calma, además de ayudar al descanso.

Calabacín: Uno de los alimentos más típicos de la dieta mediterránea. Con la llegada del buen tiempo es la época dorada de los calabacines, un alimento rico en vitaminas y minerales que contribuyen a la hidratación corporal y regulan el tránsito intestinal. Una de las propiedades más interesantes del calabacín es que ayuda a reducir el colesterol y a bajar de peso, gracias a su alto contenido en fibra y agua. Además, es uno de los alimentos más versátiles para una dieta. Puedes elaborar salteados, cremas y purés, consumirlos a la plancha, al vapor o al horno, como plato único o como complemento perfecto de carne, pescado, legumbres o pasta. Recuerda no retirarle la piel, así aumentarás la cantidad de fibras y vitaminas consumidas, además de darle un toque de color al plato.

Tomate: Incluir el tomate en tu dieta, incluso consumirlo a diario, aporta muchos beneficios. Es rico en vitaminas A, B y C, básicas para el buen funcionamiento del organismo, y produce un efecto diurético que ayuda a expulsar las toxinas acumuladas en el cuerpo. Además, el tomate contiene licopeno, un antioxidante de los más potentes, y es un alimento perfecto para combatir infecciones, ya que fortalece el sistema inmune, disminuye los efectos del envejecimiento en el cerebro y protege la piel de los rayos UV. Puedes disfrutar del tomate de muchas formas: en ensaladas, arroces, legumbres, pastas, salteados y como complemento a otros alimentos como la carne o el pescado. Sin duda, el tomate es uno de los alimentos de temporada que no puede faltar en una dieta saludable.

Albaricoque: En mayo aparecen los primeros albaricoques, una fruta que se mantiene durante todo el verano y una gran fuente de potasio regenerador y antioxidante, así como de vitamina A, nutriente esencial para la salud de la vista, cabello y piel. Es una fruta muy saludable, rica en fibras favorables para la salud del colon y la mejora del tránsito intestinal, pues funcionan muy bien como remedio contra el estreñimiento. Además, el albaricoque es una fruta que contiene mucho agua y es baja en hidratos de carbono, por lo que es ideal para comer entre horas, ya que proporciona un gran aporte vitamínico que potencia la energía.

Pimiento: La primavera es también la estación del pimiento, una de las hortalizas con más vitamina C, minerales y propiedades beneficiosas para la salud. Es rico en fibra, en vitaminas y antioxidantes. Además, el pimiento posee capsaicina, la responsable de la sensación picante del pimiento y cuya acción antibiótica y analgésica favorece el alivio del dolor y de las infecciones. Este alimento extremadamente versátil que se puede consumir en crudo, hervido o asado, por lo que se puede combinar en un sinfín de recetas saludables y variadas. Y con las altas temperaturas, el pimiento es ideal para tomarlo fresco, en ensaladas vegetales o de legumbres, además de ser uno de los ingredientes básicos para el tradicional gazpacho.

Espinacas: La espinaca de temporada se presenta en los meses de primavera y otoño. Una de sus grandes ventajas es que conserva muy bien sus propiedades en el tiempo y, si se consume cocida en vez de cruda, sus hojas aportan el triple de calcio. Es un vegetal rico en fibra, vitamina A y C, folatos, fósforo, hierro, magnesio y zinc, entre otros, y es altamente saciante, por lo que es un perfecto aliado para dietas hipocalóricas. El verde intenso de sus hojas indica que es un alimento beneficioso para la piel y el cabello y, a su vez, la espinaca puede prevenir dolencias relacionadas con la salud ocular.