Con el Día Internacional del Yoga llega oficialmente el verano, y es momento de trasladar tus sesiones al aire libre para disfrutarlas incluso en vacaciones. Precisamente, el yoga puede ser una práctica más beneficiosa que nunca en tus días libres, ya que te ayudará a relajar tu cuerpo y mente y a desconectar aún más de la rutina.

Practicar yoga en verano puede convertirse en la actividad perfecta para continuar manteniéndote en forma fortaleciendo los músculos, así como practicar ejercicios mentales para conectar contigo mismo y conseguir tu bienestar físico, mental y social.

¿Vacaciones? ¡Tiempo de conectar con el presente!

El yoga es una práctica milenaria cuyos beneficios están más que demostrados. Cada vez más personas se animan a probarlo y, muchas de ellas, se acaban “enganchando”. Y es que el yoga abarca tanto aspectos físicos como emocionales y espirituales, y permite conocerte mejor equilibrando, además, tu salud y tu vida.
Las vacaciones son una buena oportunidad para conectar con el momento presente. Tanto la mente como el cuerpo también necesitan vacaciones y la práctica del yoga requiere de una atención plena, por lo que es una de las mejores opciones para lograrlo.

Los mejores lugares para practicar yoga en verano

Solo necesitarás ropa cómoda, tu botella de agua y una esterilla. ¡Y a veces ni eso!

1. La playa: Uno de los lugares más idílicos para practicar yoga en verano. Puedes aprovechar las primeras horas del día o durante el atardecer, cuando aun no hace demasiado calor y no hay mucha gente alrededor. Practica descalzo, para estar en contacto directo con la arena fresquita y relajante y sentir ese arraigo con la tierra. Dicen que es uno de los lugares más poderosos para concentrarse en la práctica, gracias al vaivén de las olas. Además, es el mejor sitio para practicar las posturas invertidas y superar el miedo a caer.

 

 

2. La montaña: Si decides instalarte unos días en la montaña para pasar tus vacaciones y desconectar de la ciudad, debes saber que también es uno de los mejores lugares para practicar yoga en verano. Olvídate de las playlist de música relajante y disfruta de la banda sonora que te brinda la propia naturaleza para concentrarte en la práctica y conectar con el presente. Además, hacer yoga en la montaña o en el campo puede suponer un reto para quien lo practica ya que tienes varios factores externos que superar: el viento, el suelo irregular, las nubes por sorpresa, el fresco del alba o el atardecer. ¡Qué mejor manera de avanzar en tu práctica que superando retos como estos!

3. Un parque: Si no tienes la playa o la montaña cerca, bien puede servir un parque para aislarte y poder practicar yoga en verano. Busca un lugar con césped y protegido por la sombra de los árboles y, si puedes, intenta evitar las horas más concurridas del lugar. Recuerda descalzarte para practicar tus asanas favoritos y siente el frescor del césped mientras masajea la planta de tus pies.

4. Tu casa: ¿Por qué no? Sin duda, será uno de los lugares donde te sientas más cómodo. Acondicionar una de las habitaciones de tu casa para una práctica de yoga óptima es muy fácil. Solo tienes que crear un ambiente relajante y neutro, con pocos objetos o muebles y suficiente espacio para practicar. Intenta que sea un lugar fresco y cuya luz sea tenue. Si lo prefieres, añade música relajante o incienso para una mayor inmersión en la práctica.  

5. Tu gimnasio Metropolitan: Recuerda que Metropolitan sigue abierto por vacaciones. Si este verano te quedas en la ciudad, acércate a tu centro Metropolitan más cercano y sigue las sesiones de yoga planificadas, en las que trabajarás ejercicios de relajación y respiración a la vez que pones en práctica las asanas para conseguir el equilibrio entre cuerpo y mente. Las clases de Yoga de Metropolitan son unas de las más demandadas: Yoga Dinámico, Hatha Yoga, Asthanga Yoga… ¡elige la modalidad que más te guste y no dejes de practicar!