Se acerca el verano y, con él, las dietas para perder aquellos kilos de más ganados durante el invierno. Si quieres que los vaqueros del año pasado entren de nuevo, solo tienes que seguir una rutina saludable y equilibrada, incluyendo frutas y verduras y reduciendo la ingesta de grasas y azúcares.

Las dietas han formado parte de la vida de las personas desde hace muchos años, pero han ido evolucionando con el tiempo. Sin embargo, hay numerosos errores que todavía se cometen cuando tu meta es perder peso. ¿Quieres saber cuáles? ¡Sigue leyendo!

Hacer una dieta demasiado estricta

Al contrario de lo que se ha pensado siempre, hacer una dieta demasiado estricta es menos efectivo de lo que se creía. Es necesario comer sano y equilibrado, pero eliminar drásticamente alimentos de la dieta puede conllevar un efecto rebote. Si siempre comes lo mismo, cuando decidas comer con normalidad probablemente tu cuerpo gane peso de más rápidamente. 

Lo ideal es crear un plan de nutrición con la ayuda de expertos nutricionistas que estudien tu caso y te ofrezcan una dieta personalizada. Para ello, Metropolitan tiene a tu disposición un servicio de nutricionistas y dietistas dispuestos a ayudarte en lo que necesites.

Pensar que comer menos es beneficioso

Es imprescindible estar bien alimentados, por eso, debes comer la misma cantidad que solías, pero con ingredientes más sanos.

De la misma forma, saltarse comidas es otro de los errores más comunes. Evitar comidas provoca que llegues a la siguiente con un hambre voraz, por lo que probablemente comerás con más ansiedad. La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) afirma que es muy importante comer 5 veces al día. Así, tendrás la energía suficiente para afrontar la rutina y reducir la sensación de apetito.

Deja de lado la báscula por unos días

La báscula debe pasar a un segundo plano mientras que se está siguiendo una dieta. Los verdaderos cambios serán visibles en tu cuerpo, en cómo te queda la ropa que hace un par de meses no entraba y en cómo te ves frente al espejo.

Es recomendable subirse a la báscula solo una vez cada 15 días. Esto provocará que veas mayores resultados y que te sientas mucho más motivado.

El día libre

Seguro que has oído hablar sobre “el día libre”, el día en el que puedes comer de todo sin sentirte culpable, pero lo cierto es que es solo un mito.

Comer gran cantidad de azúcares y grasas después de estar toda la semana siguiendo una dieta saludable puede ser perjudicial para tu organismo. Puede que sufras una indigestión, ya que tu organismo no está acostumbrado a digerir este tipo de alimentos. Por eso, es más recomendable comer de vez en cuando algún capricho para saciar el antojo y así evitar los atracones.

No hacer actividad física

El sedentarismo es uno de los grandes enemigos de la pérdida de peso. La actividad física es imprescindible para conseguir tus objetivos. Si comes sano y realizas deporte verás que tus metas se van cumpliendo poco a poco. 

Además, como explica el responsable de actividad física de Metropolitan, Francisco Pascual, “hacer ejercicio cardiovascular es importante, pero realizar pesas y ejercicios de carácter más físico ayuda a acelerar el metabolismo y tonificar. Lo ideal es combinar ambos tipos de ejercicios”.

Perder peso es posible para todos. Si cambias tus hábitos alimenticios y realizas mayor actividad física conseguirás los resultados que te propones. Además, siempre puedes contar con el apoyo y asesoramiento de los especialistas de Metropolitan, que allanarán el camino hacia tus metas.