¿Las cervicales son tu punto débil? ¿Tiendes a acumular la tensión en la zona cervical? El dolor cervical es un problema muy habitual y no solo está vinculado a un mal gesto o sobreesfuerzos puntuales. En muchas ocasiones suele tener relación con los nervios o el estrés del día a día, que se acumulan en la zona del cuello y provocan dolor y malestar.

La tensión cervical es muy recurrente en aquellas personas que realizan trabajos de oficina y están la mayor parte del día sentados delante del ordenador. Normalmente, la tensión cervical comienza como una ligera molestia en la nuca que, si la descuidamos, se puede acabar trasladando hacia la parte posterior de la cabeza y los hombros y puede provocar contracturas o, incluso, dolor continuado o crónico. Si no se corrige a tiempo, el dolor cada vez será más intenso y más molesto y podrá afectar a otras zonas del cuerpo como la espalda, los brazos y las manos.

Estos ejercicios prácticos y muy fáciles de hacer te ayudarán a aliviar la tensión cervical y relajar la zona cuando sientas que está muy cargada. Practícalos cada día y, si es posible, en más de una ocasión. ¡Verás como la zona cervical se relaja y el dolor empieza a disminuir!

1. Desbloquea los omoplatos. Ponte en pie, totalmente erguido/a y abre ligeramente las piernas a la misma altura que las caderas. Entrelaza los dedos y gira las palmas de las manos hacia fuera. A continuación, estira completamente los brazos hacia delante hasta que sientas que los omoplatos se mueven y los hombros se curvan hacia delante. Mantén la posición unos segundos y repítelo entre 3 y 5 veces.  

2. Flexión lateral, hacia delante y hacia atrás. Siéntate con la espalda recta apoyada en el respaldo de la silla. Coloca las manos sobre las rodillas. Primero gira el cuello hacia tu lado derecho e intenta que la barbilla quede a la altura del hombro y mantén unos segundos la postura. Regresa a la posición inicial y haz lo mismo hacia el lado izquierdo. Después, puedes repetir el mismo ejercicio flexionando hacia delante y atrás y manteniendo la postura unos segundos en ambos lados.

3. Descarga los hombros. En pie, con las piernas ligeramente abiertas a la altura de las caderas y las rodillas un poco flexionadas, une tus manos por detrás de la espalda y eleva los brazos poco a poco. Intenta llevarlos lo más arriba posible, sin forzar la postura. Con este ejercicio estiramos la zona anterior del hombro que acostumbra a estar contraída por la tensión acumulada y por adoptar malas posturas al caminar o al sentarse.

4. Relaja todo el cuerpo. Estírate en el suelo boca arriba, con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo. Coloca un cojín bajo la espalda hasta notar que apoyas toda la columna en el suelo y separa ligeramente los brazos del cuerpo. Coloca la cabeza ligeramente hacia atrás, sin forzar, y dirige la mirada hacia el techo. Notarás como se estira toda la zona cervical al mismo tiempo que descargas la tensión acumulada.

5. Ayúdate con un masaje. Si aún realizando estos ejercicios continúas notando tensión y molestia cervical, puedes ayudarte con un masaje localizado de la mano de un profesional para descargar la zona. En Metropolitan cuentan con un equipo de fisioterapeutas colegiados, con más de 15 años de experiencia en la profesión que garantizan un excelente servicio y tratamientos de calidad. Recuerda que no es necesario ser socio/a de Metropolitan para disfrutar de este servicio. ¡Acércate a tu centro más cercano y solicita más información sin compromiso!

Si quieres aliviar la tensión cervical y olvidarte de las molestias que conlleva, practica estos ejercicios a diario. No te llevará más de 10 minutos y pronto notarás que las molestias disminuyen. Recuerda que puedes realizar estos ejercicios siempre y cuando no sufras una dolencia más grave como una hernia u otro tipo de alteración. En ese caso, lo más recomendable es consultar con un médico especialista quien te indicará cómo proceder bajo supervisión médica.