Que la práctica de ejercicio físico es beneficiosa para la salud de nuestro organismo es algo de lo que pocas personas son ajenas. La mayoría de la población sabe que incluir la práctica regular de deporte en el día a día tiene un sinfín de beneficios externos e internos que se notan desde el primer día. Entre los beneficios tangibles del ejercicio físico se encuentran la pérdida de grasa acumulada, la definición muscular, la mejora de la resistencia y la fuerza, entre otros; y entre los beneficios intangibles destacan la mejora de la salud cardiovascular, la prevención del envejecimiento, el incremento de la motivación y la mejora del estado de ánimo.

La combinación de ambos beneficios es la principal ventaja de la práctica de deporte: la relación entre cuerpo activo y un cerebro en forma. Y es que numerosos estudios científicos han demostrado que la actividad física mejora la salud mental de las personas en distintos grados y niveles. El deporte también aporta beneficios directos sobre el cerebro, algunos de los cuales quizá aun no sabías.

Fomenta la generación de neuronas
Según una reciente investigación científica publicada por The Physiological Society del Reino Unido, el cerebro es capaz de fabricar nuevas neuronas gracias a la estimulación del ejercicio aeróbico, como el running, el cycling o el HIIT. A este proceso se le denomina neurogénesis y se da en el hipocampo, la zona cerebral relacionada con la memoria y el aprendizaje.

Mejora los síntomas de algunas patologías mentales
Patologías como la ansiedad o la depresión se han visto mejoradas en pacientes que han incluido la práctica de deporte en su rutina diaria. Numerosos estudios, como la investigación publicada por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos,  han confirmado que el ejercicio físico podría ser uno de los tratamientos más efectivos que ayuda a tratar o a prevenir este tipo de enfermedades. Cuando se practica actividad física, el cerebro libera serotonina, un neurotransmisor que influye directamente en el estado de ánimo de las personas. Asimismo, con la generación de nuevas neuronas a causa de la práctica de deporte, este tiene una influencia clara en la regeneración y el mantenimiento del cerebro.

Mejora la capacidad de concentración
Los científicos han investigado en varias ocasiones la incidencia en el cerebro de llevar una vida activa y han demostrado que mejora en gran medida la capacidad de concentración en las personas. Un estudio científico publicado por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en 2004 confirmó que la práctica de ejercicio cardiovascular recurrente mejora esta capacidad en pocos meses.

Potencia la memoria a largo plazo
Teniendo en cuenta que la práctica de actividad física fomenta la generación de neuronas en el hipocampo, la zona cerebral relacionada, entre otros, con la memoria, es acertado pensar que el deporte también ayuda a mejorar la memoria y a mantenerla intacta por más tiempo. El Grupo de Estudios de Humanidades de la Sociedad Española de Neurología (SEN) aseguró en 2019 que la práctica de ejercicio físico regular tiene efectos directos en el aprendizaje y la memoria, y ayuda a mantener en buen estado de salud el cerebro en general. 

En función del tipo de deporte que decidas practicar, la frecuencia y la intensidad, encontrarás efectos distintos. No obstante, todos ellos tienen un denominador común: el bienestar integral. Por este motivo, siempre es conveniente que cuando te plantees iniciar la práctica de una actividad física concreta, consultes con un profesional del fitness y el deporte que pueda asesorarte sobre el tipo de ejercicio más adecuado según tus características y objetivos.

Recuerda que en tu centro Metropolitan más cercano tendrás acceso a un amplio equipo de instructores y expertos en entrenamiento personal, así como un equipo profesional de medicina deportiva y dietética y nutrición que te ayudarán en tu proceso hacia el bienestar integral.