Aunque el yoga está indicado a todo tipo de personas y existen diversos estilos que se adaptan a cualquiera, es verdad que muchos empiezan a practicarlo sin saber muy bien de qué se trata.
La práctica del yoga está envuelta de mitos, porque el tabú y la desinformación siempre han influido la imagen de esta disciplina. Sin embargo, se trata de una de las técnicas más poderosas cuyos innumerables beneficios afectan directamente al cuerpo, mente y alma.

La clave está en la práctica. Como bien dice el dicho yogui “practica y todo llega”, y es que el yoga es cuestión de paciencia y perseverancia. Si eres nuevo en el mundo del yoga y te gustaría empezar a practicar esta técnica milenaria, no te pierdas estos 10 consejos para iniciarte de la mejor manera.  

 

 

 

 

 

 

 

 


1.    Cuando estés en clase olvídate de todo
El primer consejo para un principiante de yoga es que no se presione. Las expectativas van totalmente en contra de la filosofía del yoga. Precisamente, lo que el yoga busca es liberarte de todas las presiones y exigencias que te auto impones (aprender rápido, conseguir hacer las posturas más complicadas, ser el mejor, etc.). ¡Libérate, mantente presente y fluye!

2.    La respiración es lo más importante
Cuando lleves alguna que otra sesión, empezarás a darte cuenta que la respiración es la base de todo en la práctica del yoga. Tomar conciencia de la respiración y relajarla será lo primero y lo último que hagas en cada sesión de yoga, y te darás cuenta de su importancia porque podrás adoptar algunas posturas o asanas en función de cómo esté tu respiración en ese momento.

3.    Si lo que quieres es un cuerpo fit, el yoga no es lo que buscas
Si tu principal objetivo es bajar de peso y conseguir una figura fit, la práctica del yoga no es lo más indicado para ti. Si bien es cierto que con el yoga ganas fuerza, flexibilidad y te sientes mejor tanto por fuera como por dentro, los asanas no están indicados para quemar grasas. Tu cuerpo se verá más moldeado como un beneficio más de los numerosos que experimentarás practicando esta técnica de forma regular.

4.    La flexibilidad se gana con el tiempo
Es un error muy común pensar que por no ser flexible no podrás practicar yoga. La flexibilidad y la fuerza se gana con el tiempo, practicando regularmente y acostumbrando tu cuerpo a este tipo de posturas. No intentes ir más allá de lo que tu cuerpo te permite en ese momento. Escúchate y no fuerces. Verás que poco a poco irás mejorando.

5.    Asegúrate de tener ropa cómoda
Practicar yoga requiere estar cómodo, sobre todo, con la ropa que uses en tus sesiones de yoga. Para practicar las posturas, estirar correctamente o respirar sin presiones, lo mejor es usar ropa holgada y cómoda. Revisa tu armario y hazte con dos o tres conjuntos que reúnan estas condiciones para que una práctica mejor.

6.    Antes de empezar la clase ten a mano los accesorios imprescindibles
Cuando entres en tu clase de yoga debes hacerte con 3 accesorios antes de empezar la sesión: una esterilla, un bloque y una manta. El bloque te ayudará a poner en práctica los asanas más complejos que requieran un plus de flexibilidad y la manta te ayudará a mantener la temperatura corporal en la meditación Savasana, la relajación final de cada sesión.

7.    Pregúntale a tu instructor todas las dudas que tengas
Es normal que, al ser principiante, te surjan muchas dudas sobre cómo poner en práctica algunas posturas. Aunque la mayoría de instructores suelen corregir los asanas durante la clase, te recomendamos que comentes con tu profesor todas las dudas que te surjan. Es preferible entender bien cómo y por qué sobre una postura que no entrar en ella con incertidumbre.

8.    Si hay alguna postura que desconoces, observa primero
Cuando eres principiante en la práctica del yoga, muchas de las posturas ni siquiera sabías que existían. En estos casos, siempre es preferible parar, observar cómo la hace el profesor o el resto de compañeros y después probar. Fíjate bien en los detalles, cómo debes prepararte para entrar en el asana, cómo debes mantenerla y cómo debes salir de ella.

9.    Si quieres aprender, ¡ponte delante!
Quizá al principio te pueda dar temor o vergüenza, pero te animamos a que lo pruebes y te pongas delante en tus sesiones de yoga. Es el mejor lugar para aprender y fijarte bien cómo se hacen las posturas.  Además, escucharás de cerca al profesor o profesora y podrás seguir mucho mejor sus instrucciones.

10. Disfruta de la relajación final
Para muchos, el mejor momento de la clase. La relajación final o Savasana se realiza durante los 15 minutos finales de cada sesión y es una parte fundamental para cerrar bien la práctica con una meditación final donde podrás relajar al máximo tu cuerpo y mente. Un momento para disfrutar e integrar todos los beneficios de la práctica.

Si sigues estos sencillos consejos seguro será más fácil iniciarte en la práctica del yoga y superar tus primeras clases. Recuerda que los más importante es disfrutar del proceso para que la práctica sea placentera. Cada asana es un reto, un objetivo, y no hay nada más placentero que superar tus propias metas. 

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